| Atención al Menor
Ningún adulto podrá prever ni medir cuánto aprende un niño que juega, y esa cantidad será siempre superior a la que podríamos imaginar (Francesco Tonucci).
En la familia de hoy en día, los niños no tienen tiempo, los chavales juegan menos, ya no hacen vida de barrio, sufren graves carencias afectivas y son víctimas prematuras del estrés y de la depresión. Los datos son esclarecedores y preocupantes: alrededor de un 40% de los críos españoles tiene problemas de estrés, entre un 8% y un 9% padecen depresión y alrededor de un 3% ansiedad.
Por otro lado, nos encontramos en nuestros barrios algunos casos de menores con escasa estimulación, falta de orientación, conflictos familiares serios, desatención originada por planteamientos de tipo económico ...
En la actualidad, a los padres les aconsejan que empiecen cuanto antes con la instrucción formal y aprovechen al máximo el potencial de los/as más pequeños/as (para que ellos trabajen sin preocupaciones), así después del colegio se ven por nuestras calles a multitud de chavales que se dirigen a distintas clases (informática, idiomas, música, ...). Los niños de hoy aprenden a correr antes que a caminar, a teclear antes que a razonar, son adultos prematuros, adiestrados en la escuela y academias. En 1981, los niños y niñas de nuestro país disponían de un 40% de tiempo libre en un día cualquiera.
Ahora los/as pequeños/as tienen sólo una cuarta parte de su tiempo para actividades no programadas por los mayores.
Así desde la Confederación de Asociaciones de Vecinos de Andalucía, y dentro de los propios barrios entendemos que conjugamos la fórmula ideal para llevar a la práctica proyectos de atención para los menores, ante la necesidad de prevenir y atender aquellos casos donde el/la menor principalmente se encuentra desatendido/a, o con cualquier otro problema que dificulte su adaptación a la vida cotidiana..., como consecuencia del entorno familiar donde se desenvuelve, bien sea por problemas afectivos, económicos, culturales, de abandono, y sobre todo el inculcar a los mas pequeños una serie de valores.
Con la ejecución de los distintos programas desde la CAVA pretendemos que los menores:
- Aprendan a participar de manera gradual de las actividades que se realizan.
- Se garantiza el derecho al juego, la participación y la integración de todos los niños y niñas del barrio, cualquiera que sea su condición física, psíquica, socioeconómica o cultural.
- Se promueve la igualdad de oportunidades, el derecho a la diversidad y la solidaridad.
- Ser un punto de referencia y lugar de acogida donde acudir en busca de orientación y ayuda en temas relacionados con menores.
- Sensibilizar a la sociedad sobre la problemática de los menores.
- Salir al encuentro de los menores con problemas allí donde se encuentran, con el fin de ayudarles a dar respuesta positiva a su problemática personal, familiar y social
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