RETOS
El principal reto al que se plantea la CAVA está claro: la participación ciudadana en la elaboración, prestación y evaluación de las políticas públicas, así como la participación individual y asociada en los ámbitos cívico, social, cultural, económico y político. Para ello, desde las asociaciones vecinales se pretende establecer un calendario anual de reuniones a fin de poder trasladar las iniciativas y preocupaciones de la organización vecinal.
La mejora de la calidad ambiental y del entorno de nuestra ciudad es otra de nuestras prioridades. En este sentido, desde el movimiento vecinal proponemos la elaboración de un documento con el más amplio consenso posible, donde se recojan todos aquellos aspectos que son recomendables para un desarrollo sostenible y una mejor gestión ambiental de la ciudad.
Otro de los problemas a los que se enfrentan los vecinos es el botellón. Así, otro de nuestros retos es la creación de zonas de ocio, por parte de las administraciones locales, donde puedan tener cabida no sólo la práctica del botellón, sino que puedan acoger otro tipo de alternativas de diversión. Además, consideramos que hay que dotarlas de transportes públicos, seguridad, etc.
Con respecto al problema de la vivienda y en relación a la ordenación urbanística, desde la CAVA creemos conveniente centralizar todas las cuestiones urbanísticas en un organismo público autónomo con representación vecinal. Asimismo, proponemos que en la modificación del Plan General de Ordenación Urbana se deberían incorporar unos mínimos destinados a viviendas de promoción pública, al mismo tiempo que deben buscarse formas para facilitar el acceso a una vivienda en régimen de alquiler para parejas jóvenes y desempleados y familias monoparentales
|